INECIP en los medios

“Construyan instituciones independientes: este es el gran déficit del país”

Martín Sabelli, docente de Inecip, instó a luchar por una Justicia confiable.

8 Oct 2018

Fuente La Gaceta

La conferencia de cierre de las 31° Jornadas Nacionales de los Ministerios Públicos tenía el título más creativo y literario -y, si se quiere, menos pomposamente jurídico- de todo el programa. Martín Sabelli, abogado argentinoestadounidense, la tituló “Don Quijote y Sancho Panza: la nobleza y la sencillez de litigar en un sistema adversarial y oral”. Y con esa combinación disruptiva de palabras e ideas, el especialista (una especie de Kevin Johansen del derecho procesal penal) instó a los fiscales del país, destinatarios principales del encuentro, a dejar de lado los procesos escritos fundados en la lógica del expediente y a incorporar, incluso, el juicio por jurados. Un consejo sobresalió entre las claves que brindó: “construyan instituciones independientes y fuertes porque este es el gran déficit histórico de Argentina”.

Del abogado arquetípico Sabelli sólo tomó el saco y la corbata. Por lo demás, se presentó ayer en esta ciudad como un hijo de padres argentinos que había tenido la suerte de formarse con Carlos Nino, el intelectual que inventó la noción de un país al margen de la ley. Educado en Harvard, la London School of Economics y Yale, Sabelli se definió sin afectación como un convencido de que la oralidad permite llegar a la mejor justicia penal posible, que desde luego no es la justicia perfecta. “Coloqué este título a la conferencia porque, aparte de querer dar la impresión de que soy un tipo culto, deseo decirles que este modelo (adversarial) no es la física cuántica y que ustedes sí están preparados para aplicarlo”, enunció en un salón del hotel Hilton Garden Inn. Casi todas las jurisdicciones del país están dando o por dar ese paso, incluso la órbita federal. Tucumán debate este cambio desde 2012: en 2016 consagró el esquema promovido por Sabelli en una ley que ya tuvo dos prórrogas.

“El sistema de las audiencias es pragmático como Sancho Panza: puro sentido común. Y con él podemos alcanzar una justicia más rápida y más noble, que genere mayor confianza en el pueblo. Es el ideal de Don Quijote”, propuso Sabelli.

Tres razones para irse

Al mejor estilo “charla TED”, el expositor dijo a sus interlocutores que les iba a dar tres motivos para irse a tomar un café: “soy gringo y defensor; yo no me siento un ingeniero o un arquitecto del proceso penal, sino más bien un albañil, y no vengo a vender la maquinaria estadounidense”. Respecto de esto último, explicó que venía de un sistema “profundamente racista”: “trabajo con condenados a muerte y puedo decir que en la Justicia de Estados Unidos te va mejor si tenés dinero. Bueno, eso también sucede en Argentina”. Tras observar el recinto y constatar que nadie se había ido, Sabelli siguió adelante con su conferencia.

Tres consejos de transición

No comparar peras con manzanas o comparar peras con peras; definir la justicia como un proceso y no como un resultado, y forjar instituciones independientes: el orador brindó este trío de sugerencias para la transición hacia la Justicia penal 100% oral y pública. En cuanto a la comparación “honesta”, el litigante dijo que en Argentina los jurados populares eran rechazados porque se los contrastaba con jueces técnicos perfectos. “Pero, ¿cómo funciona el sistema en la práctica? Un jurado integrado por ciudadanos siempre es más inteligente que un magistrado solo o un tribunal de tres: 24 ojos, 24 orejas y 12 cerebros pueden ver, oír y razonar mejor”, aseguró.

La justicia no es una religión sino un proceso humano: Sabelli planteó que había que estructurarla como un camino justo que genere las condiciones para la equidad. Y luego abordó el problema nacional de la institucionalidad débil. El abogado dijo que Nino le había enseñado a dimensionar la importancia y el valor de esta anomalía. “Siempre tomen como norte magnético la independencia y la estabilidad. Creo que este es un problema sistémico de Argentina”, insistió. El conferencista reiteró que esa lucha nunca era suficiente y que lo comprobaba la institucionalidad estadounidense, que lucía frágil para poner límites al presidente Donald Trump.

Entre las vulnerabilidades que advertía, Sabelli cuestionó que las defensorías oficiales atiendan a imputados y a víctimas de delitos porque estos tienen intereses contrapuestos. “De igual modo no puede ser que un mismo procurador controle la defensa y la acusación”, apuntó. El especialista subrayó la necesidad de que haya controles recíprocos entre las partes y de que los jueces sólo se dediquen a hacer lo que saben o deberían saber hacer: tomar decisiones. “Si se ocupan solamente de esto y no de cuestiones administrativas como comprar lápices o lapiceras, aumentará su prestigio”, pronosticó.

Tres reglas de aplicación

Configurar normas claras y previsibles, y modernizar los códigos de ética; democratizar hacia adentro de los Tribunales para que más profesionales puedan ser litigantes y, de ese modo, agilizar los procesos, y establecer una escuela de fiscales. Sabelli desarrolló este juego de reglas respecto de la implementación de la reforma procesal penal. En relación con los códigos de ética, dijo que en algunos casos existían, pero no eran utilizados, y que resultaban necesarios para elevar los niveles de credibilidad de fiscales, defensores y jueces.

“Los próceres de Jiménez”

A modo de corolario, Sabelli advirtió que la transformación de la Justicia penal no iba a ser un lecho de rosas y convocó a evitar el desánimo frente a un fallo polémico. “Hay que estar preparados para los momentos de pánico”, dijo. Y agregó que tal vez todo marchara con lentitud, pero que, otra vez, había que recordar que el Quijote le pedía a Sancho que lo vistiese despacio porque estaba apurado. “También debemos cuestionarnos nuestros prejuicios. No podemos aceptar que las cosas ‘sean así’ porque esa postura funciona como un mecanismo de resistencia”, dijo. Sabelli instó a avanzar en la dirección de reformas profundas: “como dice Gandhi, quizá todo lo que hagan va a fracasar, pero es muy importante que lo hagan. Ustedes son los próceres de este tiempo: en la apertura de las jornadas, el ministro público fiscal (tucumano Edmundo) Jiménez nos recordó que un abogado (Manuel Belgrano) guerreó por la independencia. Ustedes son ese abogado que está liberando al pueblo de un sistema judicial que genera desconfianza”.

Un homenaje

Edmundo Jiménez, ministro público fiscal de Tucumán, recordó a su antecesor en el cargo, Luis De Mitri, en el cierre de las 31° Jornadas Nacionales de los Ministerios Públicos. “Fue una gran persona y un amigo”, dijo luego de entregar una placa a Augusto De Mitri, hijo del ex funcionario fallecido en marzo. La reunión de los fiscales finalizó ayer con una cena con el gobernador Juan Manzur.

Conceptos de Sabelli
-“Siempre tomen como norte magnético la independencia y la estabilidad”.
– “Un jurado integrado por ciudadanos siempre es más inteligente que un juez solo o un tribunal de tres”.
– “Debemos cuestionarnos nuestros prejuicios. No podemos aceptar que el sistema ‘sea así’.

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