Argentina comienza su año judicial bajo una situación de extrema gravedad institucional. Con el fin del mandato de la Defensora General de la Nación, las cabezas de los cuatro organismos que componen el sistema de justicia federal, junto con otros dos directamente vinculados a su funcionamiento, se encuentran hoy vacantes, interinas o en una situación irregular. A este cuadro se suma un dato estructural alarmante: uno de cada tres cargos de jueces, fiscales y defensores federales se encuentra vacante.

En el documento adjunto, presentamos las causas, consecuencias y posibles soluciones de este grave problema institucional.